HELLER 1/72 
Fw-56 Stösser 
POR ANTONIO ARMARIO 
 
 
 
El FW 56 Stösser (pájaro carpintero) fue el primer diseño de Kurt Tank cuyo primer prototipo voló por primera vez en 1933. El FW 56 fue escogido como entrenador avanzado de la Luftwaffe en 1935. Tuvo su bautismo de fuego durante la Guerra Civil Española, pero al contrario que el resto de aviones alemanes de la época, éste lo hizo en el bando republicano. 
 
 
 
En Abril del 36 tres de estos flamantes aviones, probablemente de procedencia austríaca eran embarcados desmontados en el puerto belga de Amberes con destino a Abisinia (Etiopia). Pero durante la singladura los italianos ganaron la guerra de Abisinia viéndose Haile Selasie, el Negus obligado a refugiarse en Inglaterra. Y curiosamente a Inglaterra van a parar los tres aviones donde no tendrán que esperar mucho tiempo, pues enseguida estalla la Guerra Civil española y de inmediato son comprados por el gobierno republicano. De este modo llegan a bordo del buque de bandera inglesa "Stanmore" que más tarde sería famoso por burlar una y otra vez el bloqueo impuesto por los nacionalistas, descargándolos en el puerto de Alicante en Octubre de 1936.  
 
 
 
Los Stösser cumplían a la perfección su misión en vuelos de escuela hasta que una mañana uno de ellos, el que he intentado representar, se tropezó con un incursor nacionalista, probablemente un Savoia-Marchetti SM79 italiano de los basados en Baleares. Intentó atacarlo pero el artillero del bombardero estuvo acertado haciéndole bastante daño al motor. Sin embargo el Stösser con la hélice en bandera demostró por última vez sus grandes cualidades y fue capaz de realizar un aterrizaje impecable sin ningún otro daño gracias a la pericia de su piloto.  
 
El avión fue llevado a la base de San Javier dónde se vió que el motor Argus AS 10C no tenía arreglo y como era imposible conseguir repuestos, fué enviado a la base de la Rabasa en Alicante, dónde las fábricas Loring e Hispano Suiza trabajaban bajo la denominación S.A.F. 5. Trataron de sustituirle el motor por un Wrigt/Hispano 90D pero no pudo ser y el aparato quedó desmontado definitivamente a fin de "canibalizarlo" en beneficio de los otros dos. 
 
Fué pilotado sin embargo también por los pocos pilotos nacionalistas que tuvieron la fortuna de realizar cursos de vuelo en Alemania durante el conflicto y también por los miembros de la Escuadrilla Azul que hubieron de hacer cursos de entrenamiento en Alemania antes de partir para el frente ruso.  
 
La maqueta. 
 
La maquetilla es de las antiguas de Heller, muy pequeña incluso para 1/72, con panelado positivo y cierta complicación en el montaje a pesar de sus pocas piezas. Le hice algo de repanelado pero poco y algún pequeño añadido en interiores, antena y cables que lleva poquitos.  
Prácticamente todo el moteado está hecho a pincel, mientras que las franjas, algún filtro y el barniz supusieron mi bautismo de aerógrafo; con lo que empecé con esta maqueta a investigar uno de mis temas favoritos en cuanto a técnicas de pintura se refiere que es la combinación de técnicas mixtas de pincel y aero. 
 
 
 
Escogí este camuflaje moteado a tres tonos ya que me gustan mucho este tipo de esquemas, porque parecía especialmente complicado y por lo raro; creo que es de los pocos esquemas moteados que van también por la parte ventral e inferior de un aparato. Me basé para ello en el perfil de López Caeiro publicado en Enciclopedia de la Aviación Militar Española y alguna que otra foto conocida de este aparato. 
 
La base de los moteados está hecha con tres tonos de esmaltes Humbrol con la técnica del pincel fresco: esto es aplicando los colores muy diluidos y mezclando directamente sobre la maqueta de modo que se suavicen los bordes de unos tonos sobre otros. Utilizo para ello tres pinceles a la vez, tres colores y tres depósitos. Cada pincel solo moja en su color pero la mezcla se va produciendo por intersección de pinceladas directamente sobre la maqueta a modo de lienzo. 
 
Después empleo una técnica propia que podríamos denominar como "puntillista" que consiste en ir punteando con pequeñas pinceladitas muy, muy aguadas de manera que la pintura más pura queda en el centro del punto y la trementina que contiene la gotita hace que vaya extendiéndose hasta fundirse en sus bordes con otras gotitas de otros de los colores del camuflaje que le voy poniendo al lado siguiendo el trazado de la etapa de pincel fresco. Los tres colores han de progresar al unísono avanzando por partes, para que se mezclen lo más posible antes de que comiencen a secarse.